Luego de varios días de intensos debates, resoluciones, votos, enmiendas y tensiones la 74ª Convención General de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos (ECUSA) llegó a término dejando un solo resultado: una Iglesia que se esfuerza por dar la bienvenida a todos por igual y por predicar el evangelio de manera creíble al mundo del siglo XXI.
Inevitablemente, la convención estuvo marcada por la atención de los medios y el mundo entero en dos temas: la ratificación del canónigo Gene Robinson como obispo de New Hampshire, y la aprobación no oficial de ritos para la bendición de relaciones homosexuales monógamas.
Y no es para menos, los dos acontecimientos están enmarcados en uno de los temas más álgidos para los anglicanos en todo el mundo: la sexualidad humana.
El 2 de noviembre de este año Robinson será consagrado y se convertirá en el primer obispo anglicano públicamente gay de la historia, lo que unido a las uniones homosexuales monógamas declara de manera honesta a toda la cristiandad que en la Iglesia Episcopal todos son bienvenidos, que nadie es excluido, que no hay parias y que el amor de Dios llega a todos por igual.
Tras 10 días de debates, votos, agrios intercambios verbales, amenazas y acusaciones el mensaje de ECUSA es que es una denominación que le da la bienvenida a todos, que predica el evangelio a todos, sin importar raza, sexo, u orientación sexual. Que es una denominación que predica el evangelio en consonancia con los tiempos que vivimos, que lleva el mensaje de Jesucristo a al mundo de hoy.
La Cámara de Obispos aprobó la consagración de Robinson, tras una maratónica sesión en la que los prelados debatieron la materia entre testimonios a favor, en contra, períodos de oración, y caras de angustia entre los asistentes a la sesión. La votación resultó en 62 votos a favor y 43 en contra, dos obispos no votaron.
Todos los obispos de la IX Provincia (Colombia, Ecuador, República Dominicana, Honduras y Haití) votaron en contra. El Rvdmo. David Álvarez, de Puerto Rico votó a favor de Robinson. Neptalí Larrea, de la diócesis de Ecuador no asiste a la Convención General por motivos que aún se desconocen.
A pesar de las acusaciones de conducta sexual inapropiada y vínculos con sitios pornográficos, una investigación determinó que los cargos eran infundados.
Tras su ratificación Robinson de dirigió a la prensa en compañía de su hija Ella y su cónyuge Mark Andrews, con quien ha cohabitado por más de 10 años.
“Una vez más Dios ha transformado la agonia del Viernes Santo en el júbilo del Domingo de Resurrección. Estas últimas horas han hecho que mi amor por la Iglesia Episcopal aumente aún más. Se trata de un paso enorme para los gays y lesbianas de la Iglesia, esto ha sido ya afirmado, pero el voto de hoy hace que esta afirmación sea más significativa,” dijo el canónigo, quien conoció a su compañero varios años después de divorciarse de manera amistosa de su esposa.
Como era de esperarse, la ratificación desencadenó una sarta de amenazas y recriminaciones por parte de grupos ultra-conservadores. El Concilio Americano Anglicano (Anglican American Council, AAC, en inglés) expresó su frustración tan pronto como se conocieron los resultados. La organización emitió una declaración de prensa en la que acusan a la Iglesia Episcopal de hacer añicos la Comunión Anglicana y desviarse de la tradición cristiana, resonando con un grupo de obispos liderados por Robert Duncan, de la diócesis de Pittsburgh, advirtieron que buscarán la intervención del Arzobispo de Canterbury Rowan Williams y otros primados anglicanos de otras provincias para que “se reúnan y respondan a las acciones tomadas por la Convención General.”
El grupo también anunció que en octubre tendrá una convención en Plano, Texas en las que parroquias en desacuerdo con ECUSA decidirán las acciones a tomar en respuesta a la crisis.
Más de veinte diputados abandonaron la sesión legislativa del miércoles en protesta alegando que ECUSA ha abandonado la fe histórica y fracturado la Comunión Anglicana. El grupo fue liderado por el Reverendo Kendall Harmon, teólogo de la diócesis de Carolina del Sur. “Mientras muchos están celebrando, nosotros estamos de duelo. Esta Iglesia nunca jamás será la misma,” lamentó Harman.
El diputado calificó a decisión de “terrible error”, “la ratificación para el episcopado de un individuo que es sexualmente activo fuera del santo matrimonio cambia la doctrina y el orden de la Iglesia Episcopal”.
La segunda tormenta de acusaciones se sucedió luego que la Cámara de Diputados sancionase la propuesta de resolución C051 la cual de manera reconoce de manera sobreentendida la celebración de bendiciones de uniones gay en algunas diócesis, aun cuando no las aprueba de manera oficial.
La resolución, enmendada por los obispos no autoriza la creación de piezas litúrgicas de manera oficial y recomienda que el tema sea analizado y discutido de manera mas profunda, a la vez que reconoce que en algunas diócesis ya se estén realizando ese tipo de ritos, como parte del cuidado pastoral dado a gays y lesbianas.
El voto se realizó mediante “sistema de ordenes” lo que significa que los diputados laicos y ordenados votaron por separado de manera grupal dentro de cada diócesis. El resultado fue 58 votos a favor, 38 en contra, y 12 divididos para los diputados laicos, mientras que los diputados ordenados emitieron 62 votos a favor, 34 en contra y 12 votos divididos.
Durante el debate, Harmon presentó un reporte en el cual califica la resolución como “un lobo disfrazado de oveja” y criticó términos en la enmienda tales como “reconocer” que congregaciones locales “exploran y experimentan” con tales ritos.
“Si algunas congregaciones están experimentando con esos ritos, eso significa que la Iglesia Episcopal ha ya aprobado y dado la bendición a la homosexualidad… seamos honestos, esto no es más que una autorización,” dijo Harmon.
Harmon advirtió que es muy probable que los ritos para uniones gay sean aprobados oficialmente en la próxima convención, en parte por que quienes se oponen no participarán.
En reacción a los dos eventos la cabeza simbólica de la Comunión Anglicana, el Arzobispo de Canterbury Rowan Williams ha convocado con urgencia a una cumbre de primados a celebrarse en Londres el 15 y 16 de octubre.
“Tengo la idea clara de que la ansiedad causada por recientes acontecimientos ha llegado al punto en el que necesitamos sentarnos y discutir las consecuencias. Tengo la esperanza de que en nuestras deliberaciones encontremos maneras de seguir adelante en esta situación, las cuales nos permitan preservar el respeto mutuo y los lazos que nos unen. Espero que podamos usar el tiempo que tenemos entre ahora y entonces para orar, hacer consultas y recibir consejo,” expresó Williams en una declaración escrita difundida el viernes por el servicio informativo de la Comunión Anglicana (ACNS).
El Obispo Presidente, Frank Griswold no se mostró sorprendido por la noticia y ratificó que está totalmente disponible para cualquier tipo de encuentro con los primados, sea de manera individual o grupal a la vez que aseveró que la cumbre de octubre no estará centrada solo en los resultados de la Convención general, sino también en otros acontecimientos que han producido agrias tensiones en la Comunión Anglicana: las visitas de primados de otras provincias para consagrar de manera arbitraria a obispos en la provincia estadounidense, representada por ECUSA.
Las consagraciones, aunque consideradas válidas, representan una violación a la ley canónica anglicana que prohíbe que obispos ejerzan su autoridad de manera extra-territorial. Ningún obispo puede entrometerse en los asuntos de otra diócesis.
En enero de 2000 Emmanuel Kolini, Arzobispo de Rwanda, y Moses Tay, Arzobispo del Sureste de Asia, consagraron en Singapur a John H. Rodgers y Charles Murphy al episcopado, de manera irregular. Al año siguiente, el Kolini junto con Jong-Ping Cheng también del Sureste de Asia consagraron cuatro sacerdotes más al episcopado en Denver, Colorado. Los prelados se unieron al grupo disidente Misión Anglicana en América (Anglican Mission in America - AMIA) el cual se opone a la ordenación de mujeres y a la presencia de homosexuales en la Iglesia.
“Hemos tenido que lidiar con primados de otras provincias de la Comunión Anglicana que vienen a esta provincia a crear cisma mediante la ordenación de obispos, fuera de todas las normas y regulaciones de le Iglesia Episcopal. Para mi eso produce igual cantidad de tensión y angustia y es algo que por seguro también discutiremos,” advirtió Griswold.
Una Iglesia con Sentido de Misión
La convención, sin embargo, no se centró únicamente en la ratificación del primer obispo públicamente gay en la Comunión Anglicana o en la aprobación no oficial de liturgias para la bendición de relaciones homosexuales monógamas. Los diez días de debate y discusiones también se centraron en echar las bases para el rejuvenecimiento de la Iglesia y de su trabajo misionero.
Uno de los principales avances de esta convención fue el fomento de una perspectiva misionera, lo cual no se logra tan sólo con resoluciones y trabajo legislativo, según Sarah Lawton, vicepresidente de la Comisión Permanente de Misión Nacional y Evangelismo y diputado laico por California.
“Queremos ser discípulos que generan más discípulos. No predicamos a la Iglesia Episcopal, sino a Jesucristo, como Señor, y nos presentamos como sus siervos,” recalcó el Reverendo John A. M. Guernsey, presidente del la comisión durante una de las sesiones iniciales en la que se debatió el plan 20/20, el cual intenta duplicar membresía de ECUSA en los próximos 20 años.
El trabajo legislativo relacionado con las propuestas de resolución ligadas al plan resultó profuso ya que éste toca diversas áreas dentro de la vida de la Iglesia (liderazgo, espiritualidad, liturgia, investigación, desarrollo de nuevas congregaciones, congregaciones en crecimiento, nuevas generaciones, comunicaciones, fondos, reporte de los resultados, etc).
“Estamos viendo el surgimiento de retos que nos impulsan a ser la Iglesia que aún no hemos visto,” enfatizó la Reverenda Winnie Varghese, capellán de la Universidad de Columbia, en Nueva York.
Lawton explicó que muchas de las resoluciones han sido ya puestas en práctica. “Son medidas urgentes para continuar con la mision de la Iglesia. Resoluciones que ayudan con el crecimiento de las congregaciones,” añadió.
Es muy probable que pronto se note mayor rapidez en el establecimiento de nuevas congregaciones con fondos diocesanos y de la iglesia nacional, especialmente en áreas con poblaciones diversas o urbanas, publicaciones en diversos idiomas, especialmente español a fin de llegar a la creciente presencia latina en los EE.UU, y un mayor enfoque en el trabajo con adolescentes y adultos jóvenes, vistos como la prioridad número uno dentro de la Iglesia.
El area litúrgica también recibió atención, reflejada en resoluciones que apuntan a la publicación de ritos y recursos musicales que reflejen la diversidad cultural y lingüística de ECUSA y del foco de misión. “Aspiramos liturgia y expiramos acción,” dijo Lawton. Poner en uso piezas litúrgicas reflejadas en varios idiomas y culturas enriquecerá a la Iglesia.
Un punto contencioso fue el requerimiento de fluidez en lenguas extranjeras para aquellos que quieran ser ordenados. El tema se discutió en las dos cámaras y no hubo consenso en si debería ser mandatario o sugerido a nivel de diócesis. Un comité bicameral tratará de encontrar una solución. La sola presencia de una propuesta de resolución refleja el interés en llegar a diversos grupos étnicos, especialmente a los de lengua española, en vista de que al menos una provincia es casi enteramente hispanohablante. También refleja no sólo interés en el trabajo misionero en ultramar, sino en el trabajo misionero dentro de los EE.UU a la luz del flujo migratorio proveniente de diversas naciones de América Latina.
Otro punto interesante fue la aprobación dada a programas de formación de liderazgo para jóvenes entre 18 y 25 años, pasantías para adultos jóvenes y dinero para financiarlas . La convención aprobó un presupuesto de 5,3 millones de dólares. “Es un momento emocionante para ser episcopaliano” dijo el Reverendo Ian Douglas, catedrático del Episcopal Divinity School en Massachussets, durante una entrevista televisada.
La convención llega a término según lo afirmado por Griswold: “Oro porque esta convención sea parte del proceso contínuo de descubrimiento y crecimiento de la Iglesia.”
Ahora tenemos adelante la tarea de acostumbrarnos a ser una iglesia que va de la mano con los cambios. La iglesia parece estar lista para esta nueva etapa. Solo tenemos que ponernos a trabajar.
Sarah T. Moore, Richelle Thompson, James Thrall, y David Skidmore reporteros de ENS durante la convención contribuyeron con este artículo.