Queridos hermanos y hermanas en Cristo,
El Consejo Ejecutivo, reunido del 24 al 27 de Octubre, 2003 en Lake Geneva, Wisconsin comenzó su trabajo de supervisar la misión y el ministerio de la Iglesia Episcopal de acuerdo con las cinco prioridades de programas y presupuestos establecida por la Convención General en Minneapolis. Estas prioridades son: adultos jóvenes y jóvenes; reconciliación y evangelismo; transformación congregacional; paz y justicia; compañerismo Anglicano y otros. El Consejo aprobó 73 nuevos misioneros y estableció una agenda para responder a las metas de desarrollo del milenio, asuntos de paz y guerra y aumentó los recursos para los jóvenes adultos y el ministerio de jóvenes.
El enfoque del Consejo sobre la misión y el ministerio aparece en medio de una corriente de alegría y tristeza por decisiones tomadas en la 70a Convención General. Sabemos que algunos vieron el consentimiento de la ordenación y consagración de un obispo coadjutor para New Hampshire, como
una promoción de la aceptación e inclusión en la vida de la Iglesia. Sabemos que otros vieron el consentimiento como algo que perturbó a sus profundas creencias morales y entendimiento de las escrituras. Y nosotros sabemos que muchos están simplemente sorprendidos y perplejos, inconscientes que tal decisión pudo haberse hecho. En toda la Iglesia los feligreses están ahora involucrados en un proceso de conversación acerca de nuestra vida en común sobre los asuntos que nos unen y los que nos dividen.
Como su Consejo nos comprometemos a continuar este diálogo para escuchar cuidadosamente la perspectiva de todos los miembros de la Iglesia y hablar con respeto y caridad. Creemos que existe en nuestra Iglesia un amplio panorama de opiniones y perspectivas. Nosotros buscamos el nivel más alto posible de comunión con otros hermanos y hermanas a través de nuestra Iglesia y alrededor del mundo Anglicano. Creemos que es más lo que nos une que lo que nos separa. Invitamos a toda la iglesia a unirse con nosotros en este esfuerzo y seguir el ejemplo dado en la Convención General en tratar nuestros asuntos divisivos con buenos modales, apertura y caridad.
Ofrecemos nuestro profundo agradecimiento a nuestro Obispo Primado por su calma y liderazgo equilibrado durante estos momentos tan difíciles. Él nos ha animado a comprometernos unos con otros alrededor del mundo en oración, pensamiento y paciencia. Apoyamos ampliamente su esfuerzo para proveer el cuidado episcopal pastoral para todos los miembros de la Iglesia Episcopal de acuerdo con las directrices establecidas en la Cámara de Obispos en el 2002.
Invitamos a todas las congregaciones y diócesis a comprometerse en la misión de Dios para restaurar a todas las personas en unidad con Dios y unos con otros en Cristo. Creemos que debemos actuar como ministros del amor reconciliador de Dios aún cuando estemos en desacuerdo y en conflicto dentro de nuestra comunidad. Con un firme compromiso de trabajo de reconciliación y con corazones compasivos confiados en que Dios hará buen uso de lo que le ofrecemos.
"Gloria a Dios quien puede realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que podemos pedir o pensar. Gloria a Dios de generación en generación en la Iglesia y en Cristo Jesús por los siglos de los siglos. Amén." Efesios 3:20, 21
Suyos en la misión de Dios,
El Consejo Ejecutivo