Viernes 13 de Febrero, 2004
Se resuelve:
Que el Consejo Ejecutivo, reunido en Tampa, Florida adopte el siguiente texto como un mensaje a la Iglesia Episcopal.
Mensaje a la Iglesia Episcopal
Que la paz y la gracia de Dios Padre y el Señor Jesucristo estén con ustedes.
El Consejo Ejecutivo, durante la sesión efectuada en Tampa, Florida durante el mes de Febrero consideró la vida de la Iglesia Episcopal a la luz de las iniciativas misioneras definidas por la 74ª Convención General. No subestimamos las dificultades que muchas diócesis y congregaciones continúan enfrentando a raíz de las decisiones hechas en Minneapolis. Tenemos la esperanza de que todas las partes involucradas continúen sus conversaciones en el espíritu de lo que nuestro Obispo Presidente llama "ferviente paciencia". Debemos resistir la tendencia a presionar por resoluciones rápidas o fáciles para con nuestras diferencias, mas bien debemos proseguir con la dura tarea de escucharnos los unos a los otros y hallar maneras de acompañarnos mutuamente. Solamente de esa manera descubriremos los dones que Dios puede tener para nosotros en nuestros compromisos y desacuerdos.
En una homilía ofrecida en español , durante uno de los servicios eucarísticos diarios, el obispo sufragáneo de Connecticut Wilfrido Ramos-Orench tocó el tema de nuestra amistad, nuestro compañerismo en Cristo, una amistad que puede servir como sacrificio y que debe resistir las tensiones creadas por nuestros puntos de vista divergentes. No podemos llamarnos amigos si no luchamos por comprendernos y caminar lado a lado a pesar de nuestras diferencias. Gran parte del esfuerzo realizado en la Iglesia Episcopal en los últimos meses ha estado centrado en la posibilidad de mantener líneas claras y abiertas de comunicación con otras partes de de la comunidad Anglicana internacional, y en buscar maneras mediante las cuales podamos involucrarnos juntos en la misión que Dios nos ha encomendado, mas allá de las actuales tensiones dentro de nuestra Comunión. Estamos animados por el hecho de que las relaciones dentro de la Iglesia Episcopal, si bien bajo presión y agobiadas por nuestros puntos de vistas encontrados, han permanecido enfocadas en el apoyo a la misión y ministerio de la Iglesia.
Nuestra misión y ministerio siguen adelante. Entre las iniciativas que discutimos estuvieron las mejoras significativas en la página de Internet de la Iglesia, la contratación de misioneros para los departamentos de trabajo con minoría étnicas afro americanas y asiáticas, el compromiso a publicar documentos de la iglesia en español y francés, la adopción de resoluciones relacionadas con nuestras finanzas, y el envío de misioneros alrededor del mundo. De manera adicional, el Consejo tomó a consideración varias iniciativas nuevas relacionadas con ministerios hacia adultos jóvenes, y adolescentes, en respuesta a las prioridades presupuestarias definidas en Minneapolis. Se estableció un comité asesor de jóvenes, y se creó una red de coordinadores provinciales y miembros de Consejo Ejecutivo, todo esto como parte de las iniciativas adicionales a ser desarrolladas durante este trienio.
El Consejo está administrando nuestros recursos de manera activa a fin de que podamos proseguir con el programa definido por la Convención General. El personal de la Iglesia ha sido estimulado a unirse a todos los miembros de la Iglesia para encontrar formas de ampliar el circulo participación dentro de la Iglesia, mediante las iniciativas ligadas al uso del español y el francés, así como a través de los esfuerzos por llegar a los jóvenes y a la población desatendida por la Iglesia.
Como miembros del Consejo Ejecutivo, nos comprometemos a cumplir con nuestro rol en la continuación de las conversaciones dentro de la Iglesia y en la participación con otros miembros de la Iglesia en la tarea de oír la voz de Dios en estos tiempos. Nuestra preocupación primordial es el llamado de Dios al trabajo misionero, y nos esforzamos por proseguir con las tareas que nos han sido encomendadas. Adelante!
El Consejo Ejecutivo