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Una Declaración del Pacto de la Cámara de Obispos (A Covenant Statement of the House of Bishops)

ENS 031705-1a
3/17/2005
[Episcopal News Service]   

Cámara de Obispos, Reunión Primaveral
Camp Allen, Texas
15 de Marzo del 2005

Una Declaración del Pacto de la Cámara de Obispos

Hemos recibido el Informe Windsor como una contribución que ayuda a nuestras relaciones con nuestros hermanos y hermanas Anglicanos alrededor del mundo. Reconocemos que las recomendaciones allí contenidas son producto de una comisión ampliamente representativa que incluye a obispos, clérigos y laicos, y que estas recomendaciones representan un esfuerzo de hablar de igual a igual. En nuestra opinión, el Informe refleja la mejor tradición de autonomía dentro de comunión y nos ayuda en nuestros esfuerzos de vivir en comunión. De igual manera, apreciamos el haber recibido el comunicado de los Primados preparado durante su reunión en febrero. Tomamos muy en serio las perspectivas y convicciones expresadas en ese documento.

Es nuestro deseo de corazón responder y prestar atención a la conversación que ya hemos iniciado y a la cual estamos siendo llamados. Por lo tanto, como cuerpo colegial ofrecemos los siguientes puntos:

  1. Reafirmamos nuestro compromiso con el Quadrilatero Chicago-Lambeth de 1888 y a cada uno de sus puntos. Reafirmamos nuestro sincero deseo de servir a Cristo en comunión con las otras provincias de la familia Anglicana. Reafirmamos nuestro compromiso constante de permanecer en comunión con el Arzobispo de Canterbury y de participar plenamente en el Consejo Consultivo Anglicano, la Conferencia de Lambeth, y las Reuniones de los Primados. Más aun, reafirmamos nuestro deseo de participar en relaciones individuales, hermandades, y ministerios que compartimos con otros Anglicanos, que (encarnan, enriquecen, dan sustancia) a nuestra experiencia de estar en comunión.
     
  2. Expresamos nuestro profundo pesar por el dolor que otros han experimentado respeto a nuestras acciones en la Convención General de 2003 y ofrecemos nuestra más sincera disculpa y arrepentimiento por haber transgredido nuestro lazos de afecto por cualquier descuido que tuvimos en no consultar adecuadamente con nuestros hermanos Anglicanos antes de tomar estas acciones.

  3. El Informe de Windsor ha invitado a la Iglesia Episcopal "a efectuar una moratoria sobre la elección y consentimiento a la consagración de cualquier candidato al episcopado quien sostiene una unión con una persona del mismo sexo hasta lograr ún nuevo consenso dentro de la Comunión Anglicana" (Informe Windsor, párrafo 134). Nuestra estructura interna de gobierno, tal como afirma el Informe Windsor a igual que el Comunicado de los Primados, no nos concede la autoridad para imponer a las diócesis de nuestra Iglesia una moratoria de este tipo relacionado a asuntos de conveniencia más allá de los criterios claramente delineados en nuestros canones y ordinal. Dicho eso, este momento extraordinario en nuestra vida común ofrece una oportunidad para acciones extraordinarias. A fin de dar una posible respuesta más completa a una comunión más amplia y de recuperando y fortaleciendo nuestros lazos comunes de afecto, esta Cámara de Obispos toma la siguiente medida provisional con el fin de contribuir a un periódo para la sanidad y para que se de el proceso educativo que el Informe Windsor pide. Nosotros, los que en esta Cámara tenemos jurisdicción, nos comprometemos a abstener nuestro consentimiento para cualquiera persona que fuese elegida al episcopado después de la presente fecha hasta la proxima Convención General del 2006, y alentamos a las diócesis de nuestra iglesia a postergar elecciones Episcopales como corresponde. Creemos que la comunidad cristiana requiere que compartamos el costo de tal medida; por lo tanto esta moratoria tiene que ser aplicada a toda y cada una de las elecciones de obispos en la Iglesia Episcopal. Reconocemos que esto provocará dificultades para algunas dioceses y, por ende nos comprometemos a ayudar a las que necesiten el cuidado de nuestro ministerio Episcopal.

  4. Respondiendo a la invitación contenida en el Informe Windsor que pide que efectuemos una moratoria sobre ritos públicos de bendición para uniones de personas del mismo sexo, es importante clarificar que la Iglesia Episcopal no ha autorizado ninguna liturgía de este tipo, y tampoco la Convención General ha pedido que se desarrolle tales ritos. Los Primados en su Comunicado "aseguran a personas homosexuales que son hijos de Dios, amados y valorizados por él, y merecedores de lo mejor que podamos dar en el sentido de cuidado pastoral y amistad" (Comunicado de los Primados, párrafo 6). Algunos dentro de nuestra iglesia sostienen que el mencionado "cuidado pastoral" incluye la bendición de relaciones de personas del mismo sexo. Otros sostienen que no es así. Sin embargo, nos comprometemos a no autorizar ningun rito público para la bendición de uniones de personas del mismo sexo, y no bendecirémos ninguna unión de este tipo, por lo menos hasta la Convención General de 2006.

  5. Nos comprometemos a no cruzar nuestras juridicciones diocesanas con la intención de proveer ministerio episcopal en fragrante transgresion de nuestros propios canones y nos mantendrémos mútuamente responsables en la debida forma. También esperarémos que obispos y clérigos canónicamente residentes en otras provincias se harán responsables de la misma forma. Pedimos que nuestros hermanos Anglicanos "efectuen una moratoria sobre otras intervenciones" (Informe Windsor, párrafo 155; ver también la Resolución 72 de la Conferencia de Lambeth 1988 y la Resolución III.2 de la Conferencia de Lambeth 1998) y que trabajen juntos a nosotros para encontrar soluciones más creativas, tales como la iniciación de relaciones de compañerismos diocesanos, que nos ayuden a responder a las necesidades legítimas de nuestro pueblo y a la vez mantener nuestra integridad.

  6. Como un cuerpo colegial, reconocemos la intencionalidad y seriedad contenida en la invitación extendida por parte de los Primados a la Iglesia Episcopal que pide que de manera voluntaria nos dejemos de enviar nuestros delegados a las reuniones del Consejo Consultivo Anglicano hasta la Conferencia de Lambeth de 2008. Aunque según nuestra politica interna no poseemos la autoridad para tomar tal decisión, referimos este pedido a consideración del Consejo Consultivo Anglicano y el Consejo Executivo de la Iglesia Episcopal para deliberar seriamente acerca de este asunto.

Los lazos de afecto no son fines en si mismos, sino fundamentos para la misión. Por lo tanto, nos comprometemos de nuevo a trabajar juntos a través de la comunión para erradicar el VIH/SIDA, tuberculosis, malaria, y otras enfermedades, para así lograr las Metas de Desarrollo del Nuevo Milenio, y de responder a los otros esfuerzos mencionados en el Comunicado de los Primados (párrafo 20). Nos comprometemos a aprovechar cada espacio posible para que por medio del diálogo realizar invitaciones y visitas mutuas, exploración intencional de perspectivas teológicas y los dones espirituales que nuestras culturas diversas ofrecen, y actividades colaborativas con el proposito que promuevan la misión compartida en Cristo.