por Matthew Davies
traducido por Thomas Mansella
Viernes, 24 de junio de 2005
Nottingham -- Reconociendo que el conflicto palestino-israelí causa grandes sufrimientos en ambos pueblos, un informe presentado por el Anglican Peace and Justice Network (APJN) fue recibido el 24 de junio durante la 13a reunión del Consejo Consultivo Anglicano en la Universidad de Nottingham, Inglaterra.
La presentación también trató la atención a los refugiados en África, resolución de conflictos y también hizo recomendaciones sobre la educación teológica, las relaciones interreligiosas y el medio ambiente para la Comunión Anglicana. [Una parte de la resolución está citada (en inglés) en www.anglicancommunion.org/acns/articles/39/75/acns3996.cfm.]
APJN ha sido "un foro de vital importancia para manifestar preocupaciones sobre temas de justicia política", dijo la Dra. Jenny Plane Te Paa, "ahorangi" o decana de Te Rau Kahikatea, un organismo constitutivo del College of St. John the Evangelist en Auckland, Nueva Zelanda. Ella ha sido la coordinadora de APJN desde 1997.
Después de mucho debate y varias enmiendas se aprobó unánimemente una resolución presentada por el APJN como resultado de sus deliberaciones en Jerusalén, 14-22 de septiembre de 2004.
"Para permitir la máxima participación de los presentes", se dedicó al tema una sesión adicional que incluyó experiencias personales y un apasionado debate sobre la paz, justicia y coexistencia en la Tierra Santa y expresó preocupaciones sobre Provincias que invierten en empresas "que apoyan la ocupación" de tierras palestinas.
Expresando su gratitud por el Revmo. Riah Abu El-Assal, Obispo Anglicano de Jerusalén por sus contribuciones a la tarea del APJN y por su hospitalidad palestina, Te Paa insistió que la magnitud del sufrimiento en la Tierra Santa sólo puede ser captada si se visita la región.
Leyendo partes de un informe de 35 páginas, Te Paa explicó la forma en que un grupo de 31 personas incluyendo miembros que representaban 23 de las 38 provincias anglicanas quedaron "expuestas a las medidas draconianas de la ocupación bajo la cual muchos palestinos deben vivir".
"Escuchamos al pueblo israelí y al pueblo palestino, tanto los que residen en Israel como los que viven bajo la ocupación", dijo Te Paa, haciendo hincapié en que la política ilegal de demoliciones, detenciones, puestos de control, sistema de tarjetas de identidad y la presencia del ejército israelí "imposibilita una vida normal".
El-Assal dijo al Consejo que muchas personas ignoran la realidad y son indiferentes a la suerte de aquellos que sufren en la Tierra Santa. Y agregó que "la ignorancia crea indiferencia. Este conflicto debe solucionarse".
Sintiéndose optimista que un día habrá paz en el Medio Oriente, El-Assad, urgiendo al Consejo a aprobar la resolución presentada, dijo que "el día llegará cuando los palestinos tengan una nación independiente vecina a Israel". "Es hora que la iglesia siga en los pasos de los profetas, en los pasos de Elías. Es hora de actuar".
Te Paa finalizó la presentación desechando argumentos que la delegación no habló con judíos o personas israelíes diciendo que "nuestro informe reconoce que todos sufren. Reconoce que todos, israelíes y palestinos, tienen que vivir dignamente".
El Canónigo Kenneth Kearon, secretario general de la Oficina de la Comunión Anglicana reconoció que se había recibido una cantidad importante de correspondencia, incluyendo una conversación con el Jonathan Sachs, Rabino Principal de Gran Bretaña, que urgió a que ambos lados de la polémica sean oídos.
Clare Amos, coordinadora del Anglican Communion's Network for Interfaith Concerns (NIFCON) expresó algunas preocupaciones sobre la resolución diciendo que estaba introduciéndose en áreas que no han sido debidamente consideradas en las tareas del Consejo Consultivo Anglicano.
Sylvia Scarf, delegada de la Iglesia en Gales ante el ACC, habló apasionadamente sobre los temas en cuestión, ofreciendo su completo apoyo a la resolución diciendo: "Habiendo estado en las ruinas de una casa de palestinos donde hasta hacía un par de días vivía una familia en paz y armonía con sus vecinos... No tengo otra alternativa que apoyar esta moción".
Expresando su preocupación sobre el llamado a pedir el retiro de inversiones, el Rev. John Moses, deán de la Catedral de San Pablo en Londres, dijo que adoptar una resolución de esta naturaleza sobre un tema tan importante requería que uno debiera estar absolutamente seguro del grado de idoneidad de todos los participantes. Dijo: "tengo dudas por mi propia falta de confianza". "Yo no sé toda la verdad y lo poco que conozco me lleva a creer que la ignorancia no crea indiferencia sino timidez".
El Arzobispo de Cantórbery, Dr. Rowan Williams expresó sus inquietudes sobre el texto "recibe y adopta" cuando se trata de una declaración que se hizo 9 meses atrás. "Tenemos que tener cuidado con una declaración que fue escrita el año pasado", dijo, y recomendó que en su lugar se usara el término "acoge".
El Arzobispo Bernard Malango, Primado de África Central indicó que la Comunión Anglicana ha estado debatiendo este tema durante mucho tiempo y que esta era la oportunidad de actuar.
"Lo que pasa en una parte del Cuerpo de Cristo pasa en todas partes", dijo el Obispo Winston Halapua de la Diócesis de Polinesia, Aoteraoa, Nueva Zelanda; y agregó: "Nuestras interrelaciones en toda la iglesia me anima a decir que estoy muy feliz de estar presente entre todos ustedes. Obispo Riah: usted es la voz de surge de estas circunstancias. Cuando le escuché, encontré la voz que yo anhelaba oír. Si hay violencia, yo no me sumaré a ella. Yo soy un aliado de la paz".
En una declaración del Anglican Communion News Service, el Revmo. John Patterson, Obispo de Auckland, Nueva Zelanda, dijo que "la discusión sobre el Anglican Peace and Justice Network (APJN) fue muy completa", y que ahora quedaba en manos de las Provincias "responder a la resolución del Consejo".