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Katrina: Los episcopales responden

por  Matthew Davies y Jan Nunley, traducido por Thomas Mansella
ENS 083105-2
8/31/2005
[Episcopal News Service] 

Miércoles, 31 de agosto de 2005

[Episcopal News Service] Los miembros de la Iglesia Episcopal se encuentran trabajando denodadamente para evaluar y responder a los estragos causados por Katrina, un huracán de Categoría 4 que el 29 de agosto arrasó la costa del Golfo, causando la muerte de por lo menos 120 personas y dejando a innumerables individuos y familias desplazadas y sin hogar.

En su mensaje del 31 de agosto dirigido a los obispos, el clero y el pueblo de la Iglesia Episcopal, el Obispo Primado, Revmo. Frank Griswold manifestó que esperaba que "durante este tiempo lleguemos a ser una comunidad unida en la oración y el servicio".

El Obispo Primado agregó que "este es el momento de tener presente que la necesidad de sobrellevar las cargas de los unos sobre los otros y compartir en el sufrimiento de los demás es una parte integral de ser miembros del Cuerpo de Cristo. Pido a cada uno de los miembros de nuestra iglesia que oren y apoyen en forma concreta a nuestros hermanos y hermanas quienes ahora están pasando por estas abrumadoras jornadas desoladoras y comienzan a enfrentar los difíciles desafíos del futuro." [Declaración completa en: http://www.episcopalchurch.org/3577_64686_ENG_HTM.htm

El Fondo Episcopal de Beneficencia y Desarrollo (ERD) respondió en forma inmediata, enviado fondos de emergencia a las diócesis de Luisiana, Misisipí, del Golfo Central y la Luisiana Occidental para responder a las necesidades imprescindibles de comida, refugio y medicamentos.

Robert Radtke, presidente de ERD, describió a los estragos causados por el huracán como "semejantes a un tsunami".

Y agregó que "las autoridades se encuentran buscando y rescatando personas de los techos de sus hogares. Pero nuestra principal preocupación es atender a las personas que han sido desplazadas o han perdido sus hogares y todas sus posesiones".

Segun Radtke, los pobres resultan siendo los más afectados por los desastres naturales: "Quienes tienen recursos pueden ponerse a salvo. Nuestra prioridad es ayudar a los pobres, a los que han sido afectados más drásticamente por la situación".

El Obispo de Luisiana, Revmo. Charles Jenkins, hablando desde sus oficinas temporarias en la iglesia St. James de Baton Rouge, Luisiana dijo que todos se sentían "como un ciervo encandilado por los focos de un automóvil. Hemos perdido por lo menos 18 iglesias. Hasta hoy las oficinas diocesanas no se habían inundado, pero creo que ya han sido saqueadas. Nueva Orleáns es una ciudad con muchos pobres y hay mucho desasosiego entre la gente".

Y agregó "hemos recibido llamadas de diócesis de toda la nación para ofrecernos ayuda, y el ERD ha sido de tremendo apoyo para nosotros. Esto es lo mejor que hay en la iglesia: unirnos y ayudarnos mutuamente durante los tiempos más difíciles."

El Obispo Bruce MacPherson, de la Luisiana Occidental explicó que durante las últimas 72 horas su diócesis ha recibido miles de evacuados. Dijo que "un número de nuestras congregaciones se encuentran respondiendo a las necesidades de estas personas; tenemos a unas 200 personas de hogares de ancianos y, además otras familias que están siendo alojadas en nuestro centro de conferencias y campamento diocesano. Se les está alimentando y proveyendo alojamiento en las cabañas".

En Misisipí, Lauren Auttonberry, portavoz de la diócesis, dijo que muchas de las iglesias han sido "destruidas totalmente. Las estructuras de nuestras iglesias de la costa han sido destruidas completamente. La iglesia St. Peter's by-the-Sea sufrió graves daños, aunque sus paredes todavía se encuentran en pie. St. Mark's, Gulfport, Christ Church, Bay St. Louis, y Redeemer, Biloxi han sido destruidas completamente".

El Obispo de Misisipí, Revmo. Duncan Gray describió la catástrofe en términos de "incalculables proporciones".

Y manifestó que "antiguos residentes de la costa del Golfo han dicho que el desastre causado superará los daños provocados por el huracán Camille de 1969. Hay miles que han perdido sus hogares e iglesias a las cuales, en tiempos de crisis, habían podido allegarse. Según informes que todavía no han sido confirmados, por lo menos 6 iglesias episcopales san sido totalmente destruidas y otras han sufrido daños severos. Son momentos de angustia, dolor y lágrimas".

Pero, agregó que, también, "es un tiempo de esperanza", puesto que cientos de episcopales de toda la nación han llamado para ofrecer diferentes formas de ayuda. El ERD envió a su diócesis 25 mil dólares para ayuda de emergencia.

Auttonberry dijo que "estamos compilando una lista del clero del área y su situación", y urgió a todos los que pueden aportar información sobre alguna de las iglesias o su clero que llamen a la oficina diocesana al 601-948-5954 o por correo electrónico a allinhouse@dioms.org.

Se puede obtener más información y detalles sobre el envío de donaciones a la Diócesis de Misisipí en su sitio Web: http://www.dioms.org

Para ayudarles en la coordinación de las tareas de auxilio entre las tres diócesis, los Obispos Jenkins, Gray y Duncan tendrán una conferencia telefónica diaria.

ERD ha respondido preliminarmente a las necesidades de la Diócesis de Luisiana con un aporte de 50 mil dólares. Malaika Kamunanwire, directora de comunicaciones y de la campaña anual de recaudación de fondos del ERD dijo que "aunque todavía no se conocen los pormenores de la catástrofe se, ya se ha iniciado una evaluación de las necesidades. Los fondos responderán a las necesidades inmediatas de sueldos, alimentos, amparo, ayuda sanitaria y otras necesidades de los que han sido afectados".

ERD ha enviado a la Diócesis del Golfo Central una donación de 20 mil dólares. Kamunanwire agregó que "el dinero será destinado a ayudar a las personas más vulnerables y cuyos hogares han sido dañados gravemente o destruidos. La diócesis se encuentra evaluando los daños y la respuesta, pero estos fondos iniciales servirán como recurso a las parroquias para que puedan sufragar gastos de alojamiento y alimentación en sus propias comunidades".

Además. ERD está enviando una donación de $7.500 a la Diócesis de Luisiana Occidental para ayudar a solventar las necesidades de miles de evacuados. ERD está atento a continuar su apoyo a medida que se conozcan las necesidades.

Para ayudar a las víctimas del Katrina se pueden hacer donaciones a nombre de US Hurricane Fund, por medio de su tarjeta de crédito en http://www.er-d.org o llamado al 800-334-7626, ext. 5129. Se pueden enviar donaciones por correo a: Episcopal Relief and Development, c/o US Hurricane Fund, PO Box 12043, Newark, NJ 07101.

ERD, el Fondo Episcopal de Beneficencia y Desarrollo es una organización internacional de beneficencia y desarrollo de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos. ERD es una organización independiente, sin fines de lucro [501 (c) 3] y socorre a las personas y renueva la esperanza en todas partes del mundo. Provee ayuda de emergencia en tiempos de crisis y ayuda en la reconstrucción posterior a los desastres. Ayuda a que las personas emerjan de la pobreza ofreciendo soluciones a largo plazo en áreas tales como seguridad alimentaria, ayuda sanitaria, incluyendo malaria y el VIH/SIDA.

Si desea más información del ENS sobre el huracán Katrina, visite: http://www.episcopalchurch.org/3577_19465_ENG_HTM.htm


-- Matthew Davies es miembro del cuerpo editorial y administrador de la Web del Episcopal News Service.
-- Jan Nunley es directora adjunta para comunicaciones del la Iglesia Episcopal