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Justicia y restauración: pilares de los cambios disciplinarios propuestos
El nuevo Título IV cubrirá a líderes del clero y el pueblo

por Dick Snyder; traducido por Thomas Mansella
4/24/2006
[Episcopal News Service]  El Grupo de Trabajo sobre Normas y Procedimientos Disciplinarios ha propuesto a la Convención General cambios importantes sobre la forma en que la Iglesia Episcopal disciplina sus líderes.

De acuerdo con Stephen Hutchinson, el sistema adversativo que actualmente se encuentra en los cánones será reemplazado por el uso de mediación e indagación orientadas a la búsqueda de justicia, restauración y reconciliación.  Hutchinson es canciller de la Diócesis de Utah y participó en la redacción de la propuesta.

Los cánones de la iglesia que tratan temas disciplinarios (Título IV) serán enmendados para incluir por primera vez a los laicos.

"Los cánones se aplicarán a todos y cada uno de los líderes de la iglesia", dijo la Obispo Catherine Waynick, de Indianápolis, y presidenta del Grupo.

Waynick y Hutchinson explicaron que la tarea del Grupo fue orientada por la reflexión teológica que la Rev. Dra. Pamela Cooper-White escribió para el informe presentado en el Libro Azul para la Convención de 2003. La Rev. Cooper-White es profesora de teología pastoral del Seminario Teológico Luterano de Filadelfia.

La ponencia hizo resaltar que el Catecismo de la iglesia establece que los ministros de la iglesia son todas las personas bautizadas: "los laicos, obispos, presbíteros y diáconos."

"Los cánones deben establecer un proceso que reconoce la responsabilidad y el compromiso del ministerio de los bautizados en nuestras relaciones interpersonales en todos los niveles de la organización de la iglesia visible (en términos prácticos, tanto las personas asalariadas como los voluntarios)", dijo Cooper-White.

"Uno de los principales beneficios" de los cambios canónicos propuestos "será que tendrán un fundamento teológico y del sentido de misión de la iglesia", dijo Waynick.

"Es un testimonio de nuestra eclesiología bautismal que establece que todos los miembros de la iglesia cumplen la misión de la iglesia", dijo.

"Cualquier persona que tiene una posición de liderazgo tendría que tener el derecho de ejercer su ministerio en una forma "seria y responsable".

La forma actual para efectuar determinaciones en forma adversativa es un sistema draconiano y costoso", agregó Hutchinson. Y dijo que un modelo "basado en el sistema de justicia militar no es representativo de la teología de la iglesia."

Hizo notar que esto ha hecho que aproximadamente el 95% de los casos se debió resolver por medio de una acusación.

"El enfoque de la propuesta se aleja del castigo y esto, en sí, es muy liberador", añadió. "Podemos ser más de lo que pretendemos ser como iglesia y esto representa un nuevo avance."

Otra mejora es la incorporación de una lista de normas a las cuales los individuos deben hacerse responsables. Explicó que los cánones actuales usan el sistema prohibicionista o una norma indefinida de "conducta reprensible".

Las normas que establece el nuevo sistema para el clero y los laicos se ha adaptado de las normas de conducta de otras profesiones. De esta forma se esclarece la forma de conducta que la iglesia espera de sus líderes.

Hutchinson cree que si estas normas se quebrantan se pueden crear respuestas que sean justas y restauradoras y que satisfacen las necesidades de cada situación específica, incorporando terapia, consejería y educación. "El actual Título IV no permite estas alternativas", dijo.

El Grupo de trabajo fue creado por la Convención General de 2003 y fue comisionado a que presentara un informe ante la 75ª Convención General que se reunirá del 13 al 21 de junio en Columbus, Ohio. Hutchinson explicó que la propuesta del grupo ha pasado por un meticuloso proceso que incluyo, entre otros aspectos, el examen de procesos disciplinarios en otras profesiones, conversaciones y opiniones de muchos grupos, como por ejemplo, reuniones provinciales, la Cámara de Obispos, la conferencia de cancilleres, el clero y otras opiniones recibidas por medio de la Web.

La propuesta que ha surgido "reduce la burocracia y la cantidad de personas involucradas en el proceso" que consta en los cánones actuales.

Hutchinson agregó que si un caso no puede ser resuelto por mediación, la mesa disciplinaria que podría oír el caso "será más transparente" y responsable ante toda la iglesia que el sistema judicial actual.

La propuesta indica que la mesa disciplinaria puede ser formada por varias diócesis lo cual permitiría efectuar ahorros, compartir las experiencias y reducir las posibilidades de conflictos de interés.

Los actuales cánones "tienen poca utilidad" y es difícil trabajar con ellos, agregó Woodi Sprinkel (un miembro del grupo de trabajo y psicoterapeuta que tiene su consultorio en Virginia). Ella ha actuado como consultora para las iglesias durante casos de indisciplina.

La orientación hacia la reconciliación hace que la Iglesia Episcopal "sea un modelo para otros. Es un cambio muy significativo y trascendental".

Cuando la gente se haya familiarizado con los cambios y las razones para hacerlos "se harán parte de lo que somos y representamos como iglesia", dijo Waynick. "Quiere decir que tendremos un diálogo honesto y sensato.

La conciliación y la mediación serán lo normal y serán un modelo digno de imitar", agregó.

Los miembros del Grupo son: Les Alvis, Tupelo, Mississippi; Duncan Bayne, Seattle, Washington; Rev. Virginia Herring, Greensboro, North Carolina; Rev. Guy Lytle, Sewanee, Tennessee; Rev. Margo Maris, Eagle Creek, Oregon y el Obispo Wallis Ohl, Northwest Texas.